Reflexiones de Ribla Editores

Sobre un año de palabras lentas y sueños por cumplir

Queridos lectores y amigos de Ribla Editores,

Al cerrar 2025, llegamos a la pausa reflexiva de casi todo fin de año: «¿Qué logramos?, ¿cuánto invertimos?, ¿cuántos libros y amigos hemos perdido?». Como las páginas en blanco que preceden un nuevo capítulo. Este año, nuestro viaje como sello editorial independiente, es un testimonio de readaptación a lo que comienza, a la pasión por lo artesanal, pero sobre todo a la idea de permanecer.

Con un sitio web iniciado en 2025, con muchos fracasos, pero aún más sueños, comenzamos a navegar el ciberespacio desde nuestro Diario introspectivo y un catálogo en gestación, todo bajo la filosofía de «libros lentos, bellos y necesarios».

Durante 2025 aprendimos sobre la belleza del ritmo lento en un mundo acelerado. Lanzamos entradas en el Diario como «Q3» y «Documentos auditables», explorando silencio y adaptación, con la intención de que resuenen incluso terminado el año e iniciado el siguiente a través del boletín (newsletter) quincenal. Sin ruido promocional, estos textos son el inicio del refugio que pretendemos para muchos, recordándonos que la literatura no compite con scrolls infinitos, sino una invitación a detenerse. También perdimos amigos entrañables, aquellos que nos ayudaron a formarnos en este largo oficio que es trabajar con libros y autores, pero mantener la ilusión de continuar haciendo por el bien de las letras, más allá de cualquier esfuerzo.

Por supuesto, también hubo desafíos: construir presencia en buscadores sin viralidad forzada, equilibrar lo digital con lo tangible, aunque pocos triunfos, que esperamos cosechar en el futuro a partir de colaboraciones con escritores emergentes, feedback para nutrir nuestro manifiesto.

Desde ya, agradecemos a cualquier posible suscriptor, seguidor en Instagram y lector que pueda encontrar en nuestra página el disfrute de las palabras, una mano amiga para cuidar sus textos o sencillamente compartir.

Con miras a 2026, prometemos más: expansión del catálogo con poesía, ensayos profundos, entradas en Diario para intentar escalar sin perder esencia, y herramientas gratuitas recomendadas para escritores, pero nada será posible sin la ayuda de lo más importante: nuestros autores y lectores.

Seguiremos siendo refugio en el ruido.

Con gratitud y esperanza,

El equipo de Ribla Editores.

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